La realidad geopolítica, la guerra de precios energéticos, la presión fiscal y las exigencias de sostenibilidad y de protección medioambiental son algunos de los condicionantes que marcan la rentabilidad y la viabilidad de una empresa. En este contexto tan cambiante, dinámico y no sometido a reglas de predicción, el autoconsumo se impone no como una medida de ahorro de costes, sino como una estrategia básica de la supervivencia de muchas factorías, el sostenimiento de la rentabilidad y la garantía de continuar en el mercado de manera competitiva.
Las industrias hoy deben contar con acciones propias o socios estratégicos que refuercen su estrategia de autoconsumo para abastecer el funcionamiento de su industria, que fortalezca su autonomía y le permita avanzar en su transición energética. Es fundamental, en estos casos, disponer de dos referentes que colaboren en esta línea, una administración sensible y empresas especializadas que tengan la capacidad y la experiencia de acompañarles en ese proceso. En este caso, hay ejemplos como Cubierta Solar, que se ha especializado en el desarrollo de proyectos de autoconsumo y almacenamiento energético para industria de diferentes sectores, potencias diferentes, consumos variables y, sobre todo, la introducción del almacenamiento de la propia producción solar que generan las naves e infraestructura de sus clientes.
Por parte de la administración, cada vez se es más sensible y consciente del camino a seguir, especialmente tras la escalada sostenible de los combustibles fósiles y de la gran dependencia de ellos a la que estamos sometidos en Europa.
En esta línea, el Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) está redactando un nuevo Real Decreto que tenga como objetivos el autoconsumo industrial y el desarrollo del almacenamiento de energía solar como línea estratégica del nuevo modelo energético. El proyecto del Real Decreto se sometió a exposición pública en julio, para recibir las aportaciones del sector y los interesados, posibles modificaciones, rectificaciones y apuntes para su mejora. En estos momentos, se encuentra en revisión para la redacción final de este documento que modificará los reales decretos de referencia 1955/2000 y 1434/2002.
Uno de los objetivos del futuro documento tiene que ver con el despegue acelerado del autoconsumo en la industria, especialmente, en la manufacturera. Y pone su acento en el almacenamiento de energía, una de las piezas claves. Ya no se trata de producir energía, sino de disponer de herramientas de control y gestión de su uso, amortizar los tiempos de generación y rentabilizar los excedentes en los momentos de menor radiación solar para disponer de energía al mínimo coste posible sin que afecte a los ritmos de producción, sean de día o nocturnos.
De esta manera, lo que busca el Gobierno es reformar la actual normativa para liberar capacidad de acceso a la red eléctrica actualmente reservada para concursos, para potenciar las instalaciones renovables de autoconsumo vinculadas a grandes consumidores industriales.
En definitiva, hay agentes muy potentes convencidos de la importancia de desarrollar el autoconsumo energético para el sector industrial, y avanzar en materia de almacenamiento. Especialidades donde el sector empresarial especializado, como Cubierta Solar, tiene un buen posicionamiento, conoce las necesidades, puede ofrecer alternativas para implementar estrategias propias adaptadas a las necesidades y convertirse en un gran aliado de la industria que busca autonomía energética. Porque no hay duda, el acceso a energías sostenibles, baratas y estables, con capacidad de gestión y disponibilidad, serán los elementos que determinen parte del éxito y del recorrido de una empresa en el mercado global.